Consejos de mantenimiento para refrigeradores

Ofrecer un buen trabajo de mantenimiento en este tipo de electrodomésticos es muy fácil, basta con prestar mucha atención y seguir las buenas prácticas

David Ramírez

Todo personal de soporte técnico debe seguir una serie de prácticas para asegurar el cumplimiento de los objetivos. En principio, cuando se trata de dar mantenimiento a cualquier sistema de refrigeración, es necesario verificar que el equipo cuente con piezas originales.

Variables que afectan la durabilidad de los sistemas HVACR

La vida útil de un sistema de refrigeración es larga –puede pasar de 10 años–, pero las variables que afectan su durabilidad son muchas (Diagrama 1).

Una vez que se tiene esta información, el siguiente paso es seleccionar la herramienta que se utilizará. Para ello, es importante responder las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es el procedimiento que seguiré para cumplir con los requerimientos del cliente?
  2. ¿Cuáles son las herramientas adecuadas?
  3. ¿Qué cuidados son necesarios para alargar la vida útil del refrigerador?

Algunas de las herramientas esenciales que se emplean en un servicio de mantenimiento son bomba de vacío, manifold y báscula de precisión para carga de gas.

El manifold sirve para medir la presión del refrigerante; la báscula se utiliza para pesar la cantidad del refrigerante-fluido; y la bomba de vacío es responsable de retirar el aire y la humedad que está dentro del sistema de refrigeración, generando el vacío.

Estos elementos son esenciales para el buen funcionamiento y la seguridad del equipo. Por ejemplo, el nivel de humedad en un sistema, si está por encima de lo aceptable, puede causar defectos como congelamientos en la tubería y corrosión, provocando daño y obstrucción de válvulas, filtros y compresor hermético.

Antes de contactar a un profesional para que realice algún tipo de mantenimiento, limpieza, reparación o remplazo de piezas, la mayoría de las empresas y personas buscan referencias y optan por tiendas especializadas en este tipo de servicio.

Para asegurar que tu trabajo obtenga recomendaciones es preciso:

  • Entregar al cliente una garantía del trabajo realizado, que normalmente está vinculado sólo al producto sustituido, pero también se puede entregar el certificado de garantía del compresor.
  • Otorgar un presupuesto justo, ya que los materiales para este tipo de servicio no suelen ser muy baratos, pues a menudo implica el cambio del compresor dañado, el proceso de carga de gas, entre otros. Además, los costos muy bajos harán dudar a un cliente experimentado de la calidad del servicio.
  • Tomar el tiempo necesario. En caso de cambio del compresor, un servicio bien hecho tiene una duración entre 1 hora y 1 hora 30 minutos. Los servicios realizados rápidamente son indicio de que se está haciendo mal el trabajo.
  • Usar componentes originales es imprescindible en los compresores, principalmente, en los eléctricos. La falta de componentes originales puede comprometer el funcionamiento adecuado del producto, como los niveles de eficiencia, capacidad y seguridad, causando sobrecalentamiento y daños al compresor y, por consecuencia, al refrigerador. Es importante recalcar que el uso de estos ítems no homologados puede traer riesgos al usuario. Por ejemplo, un protector térmico que no esté correctamente dimensionado, en el caso de paralelos, deja desprotegido al compresor, el cual podría quemarse o hacer corto circuito.

Por último, la limpieza interna básica de un sistema de refrigeración consiste en utilizar agua, jabón neutro y esponja suave. Nunca se deben emplear espátulas, cuchillos ni productos abrasivos como alcohol o algún otro tipo de disolvente.

Cuidados básicos del refrigerador

  • Leer el manual del fabricante antes de comenzar cualquier trabajo. Éste proporciona información para el uso correcto, así como cuidados generales del equipo
  • No retirar el cable de conexión a tierra del refrigerador; debe ser conectado a un cable a tierra efectivo
  • No utilizar adaptadores y/o extensiones ni conectar más de un refrigerador en el mismo punto de toma
  • Verificar que la tensión en la red eléctrica esté dentro de los límites aceptables para el producto: para voltaje nominal de 115V, lo recomendable es entre 103V-140V; y para voltaje nominal de 220V, entre 198V-248V
  • Utilizar un estabilizador en caso de presentarse oscilación en la tensión de la red eléctrica
  • No guardar productos calientes dentro del refrigerador, ya que esto provoca que el compresor tenga que funcionar más tiempo de lo necesario para bajar la temperatura, consumiendo más energía eléctrica
  • Respetar la distancia mínima de 15 centímetros entre las paredes, en caso de que el refrigerador esté empotrado, para que el producto tenga un intercambio térmico adecuado

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David Ramírez
Ingeniero de aplicaciones y especialista en Soporte Técnico de Embraco. Cuenta con más de 5 años de experiencia en el ramo HVACR.

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