Hipertermia en compresores

Solucionar los problemas causados por las altas temperaturas en los compresores es una tarea más sencilla de lo que parece, pues lo único que debes hacer es asegurarte de realizar un diagnóstico correcto para después solucionar las fallas

Gildardo Yañez

La hipertermia es el aumento de la temperatura durante periodos prolongados que impactan a todo el sistema del compresor. Este fenómeno ocasiona que los refrigerantes halogenados pierdan su estabilidad térmica y los aceites sus capacidades lubricantes. Este problema, junto con las fallas eléctricas en general, las pérdidas de aceite, los golpes de líquido, el retorno de fluidos y los arranques inundados, son una de las causas más frecuentes de deficiencias en los compresores. El aceite, al perder su capacidad para lubricar, ocasiona asentamientos sólidos, tapaduras y daños prematuros en los sistemas de compresión.

¿Cómo diagnosticar y resolver la hipertermia?

  1. Verificar el color del lubricante. Cuando se revisa el aceite en el depósito del compresor, si se observa un color amarillo claro, ha sido sometido a una sobretemperatura ligera, y el devanado trabajado con sobrecorriente
  2. Si el aceite presenta un color naranja o café turbio, el lubricante ha estado trabajando bajo una sobretemperatura severa
  3. Si el fluido presenta un color negro, es debido a la presencia de porciones de metal del compresor por desgaste, o bien, a la procedencia de partículas del estator del compresor, causadas por una quemadura de una o más bobinas del devanado
  4. Las elevadas relaciones de compresión resultan de una baja presión de succión, altas temperaturas en la tubería de succión, enfriamiento inadecuado del compresor, presencia de gases no condensables en el sistema, elección del refrigerante inadecuado, en conjunto con una alta presión de descarga
  5. Para contrarrestar este problema es necesario seguir estos pasos:
    • Aislar la tubería de succión
    • Mantener limpio el serpentín del condensador
  6. No sobrecargar de gas el sistema de refrigeración
  7. Realizar un vacío correcto (500 µ para lubricante mineral; 250 µ para polioléster). Se debe medir con un vacuómetro electrónico
  8. Al combinarse el aire y la humedad con los refrigerantes (como el R-22 con el cloro), se forma ácido clorhídrico y ácido fluorhídrico, provocando que se vaya a tierra el estator del compresor. Esto ocasiona daños considerables en los sistemas de refrigeración
  9. Asegurarse de que la tubería de succión se encuentre correctamente aislada, ya que el vapor sobrecalentado que circula por ella absorbe más calor

El vacío
Es de suma importancia realizar un correcto vacío en un sistema de refrigeración. Para ello, es posible seguir los procedimientos especificados en el manual de Buenas Prácticas en Sistemas de Refrigeración y Aire Acondicionado, pues si queda aire en el sistema, ocasiona que la temperatura suba en el lado de alta presión y la válvula de la descarga se caliente más de lo normal. Lo anterior, a su vez, causa que se formen ácidos y lodos que podrían provocar fallas prematuras en los compresores de refrigeración.

Este procedimiento debe llevarse a cabo forzosamente con una bomba de vacío, ya que, si se realiza con el mismo compresor, se daña el aislante de la bobina de dicho componente desde el arranque. Esto es ocasionado por dos razones:

  1. Se hace trabajar la bobina sin su medio de enfriamiento (refrigerante), dañando el aislante
  2. Las bobinas eléctricas producen un arco eléctrico por trabajar en condiciones de vacío

La elección de una bomba de vacío adecuada se debe determinar con base en las toneladas de refrigeración del sistema. Hay que tomar como referencia que 1 cfm puede evacuar un sistema de 7 toneladas de refrigeración. Obsérvese el ejemplo a continuación:

Enfriador de líquido de 30 T.R. La bomba recomendada:

  • 6 cfm x 7 = 42 Tons
  • 4 cfm x 7 = 28 Tons

Para medir el vacío es necesario contar con un vacuómetro y seguir al pie de la letras los siguientes pasos:

  1. Conectar la bomba de vacío al sistema
  2. Ponerla en marcha
  3. Detenerse cuando se alcance la lectura de 1,500 micrones
  4. Romper el vacío con nitrógeno para eliminar la humedad y presurizar el sistema con 2 libras
  5. Esperar un lapso de 30 minutos

Teniendo en cuenta todas estas prácticas, la operación del compresor no tendrá ninguna falla y, en caso de que se presente alguna de las que se mencionan, sabrás cómo actuar para diagnosticarla y darle una buena solución.

 

Gildardo Yañez. Ingeniero Industrial Electricista con el grado de maestro en Administración y especialista en refrigerantes y refrigeración. Actualmente, se desempeña como el gerente de Capacitación Técnica en BOHN de México.

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