{"id":18281,"date":"2020-03-18T00:54:29","date_gmt":"2020-03-18T00:54:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.andira.org.mx\/?p=18281"},"modified":"2020-03-18T00:54:29","modified_gmt":"2020-03-18T00:54:29","slug":"entre-lineas-un-firmamento-de-aire-y-letras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andira.org.mx\/admin\/2020\/03\/18\/entre-lineas-un-firmamento-de-aire-y-letras\/","title":{"rendered":"Entre l\u00edneas: Un firmamento de aire y letras"},"content":{"rendered":"<p>Las bibliotecas son universos de hojas, papiros y pergaminos reunidos en muy variados soportes, de entre los que se destaca el libro. \u00c9ste requiere de condiciones espec\u00edficas para mantener su buen estado y perdurar a lo largo del tiempo y, de esta manera, lograr que diferentes generaciones de personas recorran sus p\u00e1ginas. Garantizar estas circunstancias requiere de una relaci\u00f3n de trabajo entre dos sectores que pudieran parecer totalmente ajenos, pero que unen esfuerzos para proteger el material bibliogr\u00e1fico<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Danah\u00e9 San Juan \/ Rub\u00e9n Dar\u00edo Betancourt, fotograf\u00edas<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n amorosa con las bibliotecas se debe a su funci\u00f3n de transmitir conocimiento, pero tambi\u00e9n a su capacidad de dirigir al lector a mundos fant\u00e1sticos y desconocidos, tiempos pasados, presentes y futuros, o lugares inimaginables que se vuelven posibles entre las l\u00edneas de cientos de hojas encuadernadas que, con el tiempo, se van poniendo amarillas y despiden el aroma de la sabidur\u00eda de aquellos escritores inmortalizados entre estanter\u00edas y pasillos de cualquier peque\u00f1a o gran librer\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Un poco de historia<\/strong><br \/>\nLa Biblioteca Daniel Cos\u00edo Villegas de El Colegio de M\u00e9xico es una de las m\u00e1s distinguidas en M\u00e9xico y Latinoam\u00e9rica, debido a que resguarda una de las colecciones m\u00e1s importantes en ciencias sociales y humanidades. Esta colecci\u00f3n se conforma por un acervo superior a los 700 mil vol\u00famenes con m\u00e1s de 500 mil t\u00edtulos de folletos y libros, de los cuales el m\u00e1s antiguo es una obra literaria que data de 1521; cerca de 8 mil t\u00edtulos de publicaciones peri\u00f3dicas, adem\u00e1s de atlas y mapas; as\u00ed como una colecci\u00f3n representativa de obras en idiomas de Asia, \u00c1frica y Medio Oriente. Tambi\u00e9n est\u00e1 considerada como una de las mejores bibliotecas universitarias para profesores, investigadores y alumnos de esas \u00e1reas de estudio abierta al p\u00fablico de educaci\u00f3n superior, en general.<\/p>\n<p>Esta recinto \u201ctiene su origen con El Colmex, que a su vez se inici\u00f3 con la llegada de los exiliados espa\u00f1oles, producto de la Guerra Civil de 1936, fecha en la que se funda la Casa de Espa\u00f1a en M\u00e9xico y pocos a\u00f1os despu\u00e9s El Colegio de M\u00e9xico, en 1938, pero el nombre por el que se le conoce se le adjudic\u00f3 hasta 1976\u201d, comenta V\u00edctor Cid, bibli\u00f3grafo del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Anteriormente, sus instalaciones ocupaban casi la tercera parte de la superficie total de El Colmex, es decir, 24 mil metros cuadrados. Pero en mayo de hace dos a\u00f1os se inaugur\u00f3 un anexo al edificio, dise\u00f1ado por el famoso arquitecto Teodoro Gonz\u00e1lez, con el prop\u00f3sito de aumentar la capacidad de resguardo para un acervo que no deja de crecer.<\/p>\n<p>Buena parte del material bibliogr\u00e1fico que se tiene en este lugar no existe en ninguna otra biblioteca de M\u00e9xico, por lo que es preciso contar con medidas adecuadas, como ventilaci\u00f3n y aire acondicionado, a fin de mantener los niveles de temperatura -entre 20 y 22 grados cent\u00edgrados- y de humedad relativa -entre 35 y 65 por ciento, necesarios para la preservaci\u00f3n y conservaci\u00f3n de las colecciones que representan m\u00e1s de 70 a\u00f1os de vida de la biblioteca y la instituci\u00f3n; as\u00ed como un acervo fundamental para los estudios de ciencias sociales y humanidades. Es aqu\u00ed donde entra en escena el sector HVAC, a trav\u00e9s de sistemas de aire acondicionado, ventilaci\u00f3n e incluso calefacci\u00f3n, para ayudar a que todas aquellas personas relacionadas con la preservaci\u00f3n y conservaci\u00f3n de los libros puedan lograr su objetivo de mantenerlos en perfecto estado para el lector.<\/p>\n<p>Distinguir entre preservaci\u00f3n y conservaci\u00f3n podr\u00eda resultar una tarea compleja; sin embargo, la diferencia estriba en que la primera re\u00fane todas aquellas medidas para prevenir el deterioro de los materiales, mientras que la segunda se refiere a la intervenci\u00f3n t\u00e9cnica para restaurar los materiales, una tarea que es llevada a cabo por un profesional especializado en restauraci\u00f3n. Los sistemas de aire acondicionado y ventilaci\u00f3n forman parte del proceso de preservaci\u00f3n, ya que su correcto uso permite prevenir da\u00f1os medioambientales.<\/p>\n<p><strong>Los libros y su medio<\/strong><br \/>\nAproximadamente el 60 por ciento de cualquier acervo bibliogr\u00e1fico est\u00e1 fabricado con material org\u00e1nico, lo cual hace que requieran de una atenci\u00f3n especializada. Por ejemplo, los libros elaborados en el siglo XIX contienen altos grados de acidez; esto hace preciso llevar un cuidado controlado que permita mantenerlo en las mejores condiciones medioambientales para prolongar su periodo de vida.\u00a0 La manera m\u00e1s adecuada para conseguirlo comienza con la preservaci\u00f3n, cuando a trav\u00e9s de un sistema de aire acondicionado, entre otros recursos. Adem\u00e1s, se puede tener control para reducir el deterioro de los libros causado por la naturaleza del papel, cambios extremos de temperatura y humedad ambiental, agentes biol\u00f3gicos (hongos y bio-infecciones), uso continuo de los materiales, malas pr\u00e1cticas en su manejo, siniestros, condiciones del edificio, entre otros factores.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-18282\" src=\"https:\/\/www.andira.org.mx\/website\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/A0AN0004002.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"385\" \/>Un aliado fr\u00edo<\/strong><br \/>\nLas medidas preventivas para la conservaci\u00f3n de los libros impresos contemplan medidores de humedad y temperatura que se deben colocar fuera de los ductos de flujo de aire para permitir la detecci\u00f3n de microclimas dentro de las \u00e1reas de almacenamiento; as\u00ed como el uso de sensores independientes del sistema de aire acondicionado para tener medidas precisas y verificables del estado del medioambiente en las zonas de almacenamiento.<\/p>\n<p>El Colmex cuenta con un sistema de aire acondicionado que proporciona una temperatura de 21 grados Celsius en los tres niveles que lo conforman. Este sistema a base de agua helada enfriada por un chiller se compone por una unidad manejadora de aire tipo modular, la cual maneja 37 mil PCM en cada piso y se enciende de manera manual y tiene un motor de eficiencia premium que alcanza los 50 Hp, adem\u00e1s de termostatos; dos equipos deshumificadores que proporcionan un 50 por ciento de humedad y un ventilador de extracci\u00f3n tipo centrifugo en techo.<\/p>\n<p>Micaela Ch\u00e1vez, directora general de la Biblioteca Daniel Cos\u00edo Villegas, comenta que \u201ctenemos un sistema de aire acondicionado en este edificio, pero casi no lo empleamos, s\u00f3lo en los meses m\u00e1s calurosos\u201d. Afirma, adem\u00e1s, que \u201chay una variedad de materiales que estamos trasladando al nuevo edificio y el ambiente ah\u00ed es caluroso, por lo que estamos buscando financiamiento para encontrar la manera en que esa colecci\u00f3n estuviera en condiciones m\u00e1s adecuadas\u201d. La encargada de dirigir la biblioteca precisa que han recibido recomendaciones de la Escuela Nacional de Conservaci\u00f3n, Restauraci\u00f3n y Museograf\u00eda, \u201cManuel del Castillo Negrete\u201d. Ch\u00e1vez explica que \u201cdebemos separar algunos materiales audiovisuales que est\u00e1n en micropel\u00edcula, compactos, videocasetes, disquetes, etc\u00e9tera, y tenemos que hacer una zona espec\u00edfica para ellos con temperatura adecuada\u201d.<\/p>\n<p>En el caso de las micropel\u00edculas, el material con que est\u00e1n hechas emite gases que, adem\u00e1s de afectar a la atm\u00f3sfera, las hacen ser altamente flamables, por lo que deben estar separados de los libros.<\/p>\n<p>Natalie Baur, bibliotecaria de Preservaci\u00f3n de Colecciones, precisa que en la Ciudad de M\u00e9xico \u201ctenemos la ventaja del clima, que no es tan h\u00famedo o tan caliente\u201d, por lo que no es dif\u00edcil alcanzar la temperatura recomendada para la protecci\u00f3n de los libros y archivos, entre 20 y 22 grados cent\u00edgrados\u201d. Menciona que, en ocasiones, \u201cestas temperaturas son muy bajas para las personas, de tal manera que se debe tener una temperatura distinta en el \u00e1rea de almacenamiento y de trabajo, sobre todo para que no les haga da\u00f1o a la salud. Por lo mismo, es muy dif\u00edcil mantener ambos ambientes, b\u00e1sicamente necesitas dos equipos de ventilaci\u00f3n separados para lograr estas metas\u201d.<\/p>\n<p>La infraestructura que mantiene las condiciones de fr\u00edo de este recinto acad\u00e9mico tambi\u00e9n cuenta con instalaciones hidr\u00e1ulicas y el\u00e9ctricas, un inyector de aire fresco, un sistema de foam and colds y un chiller que proporciona el \u00faltimo toque para hacer fr\u00edo. Luego, una torre de enfriamiento se encarga de extraer el calor del agua caliente para despu\u00e9s regresarla por las tuber\u00edas hacia el serpent\u00edn, donde se encuentra el gas refrigerante, hasta que finalmente sale por la tuber\u00eda de \u201csalida\u201d a ocho o nueve grados cent\u00edgrados.<\/p>\n<p>Cabe destacar que el agua de los chillers pasa por un proceso de tratamiento con el fin de reutilizarla por cerca de dos a\u00f1os. Asimismo, cada mes se le da mantenimiento al viejo condensador de la torre enfriamiento que cuenta con 86 filtros peque\u00f1os y 80 filtros grandes, en los que cae el agua de la que se extrae el mayor calor posible con los ventiladores.<\/p>\n<p>Actualmente, la biblioteca sigue funcionado con dos sistemas de aire acondicionado, uno moderno y otro que ha trabajado durante 20 a\u00f1os, pues a pesar de ser obsoleto para la tecnolog\u00eda reciente, es funcional para la biblioteca y no representa mucha diferencia de gastos econ\u00f3micos y de energ\u00eda con el equipo actual, ya que ambos tienen un alto consumo energ\u00e9tico.<\/p>\n<p>El desarrollo tecnol\u00f3gico en cuesti\u00f3n de bibliotecas suele centrarse en la gesti\u00f3n de la informaci\u00f3n, en la automatizaci\u00f3n de los pr\u00e9stamos a domicilio, y en el control de la salida y entrada de los materiales; sin embargo, no existe tecnolog\u00eda HVAC dise\u00f1ada espec\u00edficamente para usarse en este tipo de lugares.<\/p>\n<p>Uno de los personajes de la novela Farenheit 451 de Ray Bradbury narra que si los libros se colocaran debajo de la lente de un microscopio, se \u201cencontrar\u00eda vida, huellas del pasado en infinita profusi\u00f3n. Cuantos m\u00e1s poros, m\u00e1s detalles de la vida ver\u00eddicamente registrados se puede obtener de cada hoja de papel\u201d. En materia de ventilaci\u00f3n y aire acondicionado, la gran mayor\u00eda de estas instituciones requieren de condiciones de temperatura controlada para cuidar los mundos que habitan en cada uno de los libros, por lo tanto este campo se ofrece como una gran oportunidad para que la industria HVAC no s\u00f3lo aporte a la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n a la preservaci\u00f3n y conservaci\u00f3n cultural.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bibliotecas son universos de hojas, papiros y pergaminos reunidos en muy variados soportes, de entre los que se destaca el libro. \u00c9ste requiere de condiciones espec\u00edficas para mantener su buen estado y perdurar a lo largo del tiempo y, de esta manera, lograr que diferentes generaciones de personas recorran sus p\u00e1ginas. 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