{"id":13790,"date":"2020-11-16T00:24:20","date_gmt":"2020-11-16T00:24:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.andira.org.mx\/?p=13790"},"modified":"2020-11-16T00:24:20","modified_gmt":"2020-11-16T00:24:20","slug":"de-la-ola-a-la-isla-de-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andira.org.mx\/admin\/2020\/11\/16\/de-la-ola-a-la-isla-de-calor\/","title":{"rendered":"De la ola a la isla de calor"},"content":{"rendered":"<p>Durante esta temporada estival seguramente habr\u00e1s escuchado con frecuencia ambos t\u00e9rminos en medios de comunicaci\u00f3n y, sobre todo, experimentado sus inc\u00f3modos efectos. \u00bfPero cu\u00e1l es la diferencia entre ellos? \u00bfRealmente hace m\u00e1s calor que antes?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Ricardo Donato<\/p>\n<p>Es la frecuencia de d\u00edas c\u00e1lidos, no tanto la presencia de temperaturas m\u00e1s altas lo que explica los sofocos de primavera y verano. Si se agrega la aglomeraci\u00f3n urbana, el asfalto y los materiales en general con que est\u00e1n construidas las ciudades, el asunto se complica.<\/p>\n<p>Al menos estos son los factores que destaca Elda Luyando, doctora en Geograf\u00eda y acad\u00e9mica del Centro de Ciencias de la Atm\u00f3sfera de la UNAM, para explicar las oleadas de calor que han golpeado gran parte de M\u00e9xico esta primavera-verano, con temperaturas que han rebasado los 40 grados cent\u00edgrados en algunas ciudades del norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La acad\u00e9mica se\u00f1ala que las altas temperaturas siguen estando en el mismo rango que en el pasado; lo que ha cambiado es su frecuencia, pues ahora pueden llegar a presentarse hasta 15 olas de calor en una sola d\u00e9cada. \u201cEn las ciudades percibimos los periodos c\u00e1lidos todav\u00eda m\u00e1s porque los materiales de construcci\u00f3n y las caracter\u00edsticas de las calles propician la ocurrencia de sensaciones t\u00e9rmicas muy inc\u00f3modas. En muchos lugares, sobre todo en pa\u00edses en desarrollo, no hay suficiente vegetaci\u00f3n o fuentes de agua, que son sumideros de calor\u201d, sostiene Luyando.<\/p>\n<p><strong>\u00bfOla o isla de calor?<\/strong><br \/>\nEs importante distinguir ambos t\u00e9rminos para entender a cabalidad estos fen\u00f3menos. \u201cA las olas de calor podr\u00edamos llamarles eventos c\u00e1lidos, y son muy normales en la primavera en una transici\u00f3n al verano en M\u00e9xico\u201d, afirma la tambi\u00e9n experta en climatolog\u00eda urbana.<\/p>\n<p>Se trata de una \u00e9poca en la que el aire es muy estable, c\u00e1lido y seco, lo que produce poco movimiento de vientos y, por ende, ausencia de nubosidad. Luego, la radiaci\u00f3n del Sol \u201cincide sin la interferencia de la nubosidad, lo que aumenta la temperatura\u201d, indica la doctora Luyando.<\/p>\n<p>Por su parte, la\u00a0 isla de calor es un efecto de las junglas de asfalto. \u201cGran parte de la radiaci\u00f3n que proviene del Sol, en un lugar con vegetaci\u00f3n, se gasta en evaporar el agua. En las ciudades, como no hay agua, debido a la ausencia \u00e1rboles y fuentes de humedad, la radiaci\u00f3n se destina a calentar el aire\u201d, asegura la especialista de la UNAM.<\/p>\n<p>Lo anterior, prosigue, aumenta la sensaci\u00f3n t\u00e9rmica de incomodidad por calor de los habitantes. A lo largo de d\u00eda, adem\u00e1s, los rayos solares calientan los materiales de las edificaciones, sin que \u00e9stos sean capaces de enfriarse r\u00e1pidamente por las noches, como s\u00ed sucede en las zonas rurales con vegetaci\u00f3n abundante.<\/p>\n<p>Dado que el proceso de enfriamiento es mucho m\u00e1s lento en las ciudades, entonces, \u201cla radiaci\u00f3n que emiten las edificaciones choca de una pared a otra, sobre todo en el centro de las ciudades, por lo que a la ma\u00f1ana siguiente las construcciones todav\u00eda est\u00e1n tibias. Aunque disminuya la temperatura exterior, las casas permanecen calientes y no alcanzamos el confort t\u00e9rmico para descansar verdaderamente\u201d, explica la acad\u00e9mica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_13792\" aria-describedby=\"caption-attachment-13792\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-13792 size-medium\" src=\"https:\/\/www.andira.org.mx\/website\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/A0AN0002898-300x175.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"175\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-13792\" class=\"wp-caption-text\">El asfalto es uno de los materiales que m\u00e1s contribuye al efecto isla de calor en las \u00e1reas urbanas<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>La planeaci\u00f3n urbana es la clave<\/strong><br \/>\nM\u00e1s que achacarle todo al cambio clim\u00e1tico, sin duda tambi\u00e9n un factor importante, el problema tiene que ver m\u00e1s con procesos deficientes de urbanizaci\u00f3n y el crecimiento desordenado de las ciudades, sobre todo en las naciones subdesarrolladas.<\/p>\n<p>En estos pa\u00edses, comenta Luyando, \u201cla gente no est\u00e1 dispuesta a desperdiciar espacios en la construcci\u00f3n de \u00e1reas verdes, aun sabiendo que ofrecen plusval\u00eda, pues prefieren explotarlos como zonas comerciales, f\u00e1bricas o centros habitacionales\u201d. As\u00ed, el inter\u00e9s econ\u00f3mico, la falta de visi\u00f3n y planeaci\u00f3n urbana priman sobre el cuidado del planeta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_13791\" aria-describedby=\"caption-attachment-13791\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-13791 size-medium\" src=\"https:\/\/www.andira.org.mx\/website\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/A0AN0002897-300x146.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"146\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-13791\" class=\"wp-caption-text\">Una de las mejores formas de mitigar la sensaci\u00f3n de calor en las ciudades es a trav\u00e9s de la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Medidas m\u00e1s efectivas de climatizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUna de las soluciones obvias e inmediatas es la instalaci\u00f3n de climatizaci\u00f3n mec\u00e1nica al interior de los inmuebles. El problema, sin embargo, es que se trata de una medida reactiva, cortoplacista. En consecuencia, lejos de resolver el problema se obtiene el efecto contrario: m\u00e1s contaminaci\u00f3n y emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, lo que agrava la frecuencia \u2013no necesariamente la intensidad\u2013 de eventos clim\u00e1ticos extremos, como las olas de calor.<\/p>\n<p>En cambio, los sistemas pasivos de climatizaci\u00f3n, poco comunes en M\u00e9xico, son una mejor opci\u00f3n. \u201cPor ejemplo, hay algunos edificios donde ponen muros y techos verdes, pintan las casas de colores claros, para mejorar el ambiente t\u00e9rmico de la ciudad. Aunque habr\u00eda que estudiarlo much\u00edsimo m\u00e1s, los muros verdes funcionan en cuanto a las condiciones internas del inmueble, pero no generan ox\u00edgeno ni nada, solamente favorecen las condiciones t\u00e9rmicas de la vivienda\u201d, comenta Luyando.<\/p>\n<p>Lo ideal, por supuesto, pasa por reformular la planeaci\u00f3n de las ciudades, los materiales con las que se erigen y su impacto en el entorno. \u201cHabr\u00eda que ser m\u00e1s conscientes de sembrar m\u00e1s \u00e1rboles, lo m\u00e1s que se pudiera en las calles, pintar de colores claros las fachadas o tener plantas en las azoteas, peque\u00f1as medidas para mejorar el medioambiente\u201d, recomienda la tambi\u00e9n especialista en cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Finalmente, ante los retos que implica el cambio en el clima, gobiernos, empresas y personas deber\u00e1n fomentar m\u00e1s la cultura de la prevenci\u00f3n. \u201cDeber\u00edamos estar preparados siempre, para una temporada de calor, de lluvias o sin ellas, por eso requerimos m\u00e1s programas de prevenci\u00f3n y, sobre todo, no seguir promoviendo asentamientos humanos en sitios donde no se debe. En cuanto al ahorro de recursos, es mucho mejor prevenir que remediar los da\u00f1os, pues resulta m\u00e1s caro sacar a las comunidades de los desastres; para ello, es necesario establecer toda una cultura que no tenemos\u201d, concluye la doctora Elda Luyando.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Tomada de Revista Cero Grados Celsius<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante esta temporada estival seguramente habr\u00e1s escuchado con frecuencia ambos t\u00e9rminos en medios de comunicaci\u00f3n y, sobre todo, experimentado sus inc\u00f3modos efectos. \u00bfPero cu\u00e1l es la diferencia entre ellos? \u00bfRealmente hace m\u00e1s calor que antes? 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